¿Es este mi camino?

¿Es este mi camino? ¿Cómo sé si es este mi camino, o es el que quiero que sea, o el que creo que es el que debería de seguir aunque no lo desee?

En la vida tenemos que tomar decisiones, muchas difíciles y que a menudo nos sacan de nuestra famosa zona de confort. Elegir algo significa dejar algo. Y soltar es difícil.

Salir del sistema, tirarse a la piscina, intentarlo porque el que no se arriesga no cruza la mar. Hay muchos dichos y refranes, escuchamos muchos consejos.

Nos sentamos en silencio, meditamos y lo meditamos, tratamos de escuchar a nuestro corazón. Nuestro corazón no miente. Pero nuestro corazón habla cuando estamos en silencio. Dicen que orar es hablar con Dios, y que meditar es escucharlo. Algo parecido ocurre con nuestro corazón.

Meditas, lo escuchas, sigues tu impulso, crees que estás leyendo bien las señales, te dejas llevar por el río de la vida, y estás tranquilo. Pero de pronto…

¡¡¡¡Otra vez!!!! ¿Será esto lo que he de hacer? ¿Habré comprendido bien a mi corazón?

Momentos de dudas, momentos contractivos. Vuelve el apego a lo dejado atrás. Sabes que lo que has de hacer es estar presente en esa contracción hasta que pase, porque pasará. Sabes que el silencio es la mejor compañía. Pero… ¿y si llamo a un amigo para ir al cine? ¿y si me voy a tomar una copa de vino… o mejor unas cuantas? Esto se va a pasar, así que mejor me relajo y mañana será otro día.

En el silencio te das cuenta del día que es: un aniversario de algo importante que ya no está. No es casual que te sientas así.

En el silencio te das cuenta de que de pronto te ha llegado una energía inmensa para crear: para dibujar, para escribir, para cantar o para tocar ese instrumento que tienes abandonado.

Te permites dejar un poco de lado tus obligaciones y dejas que el río de la vida vuelva a llevarte. En realidad, ahora, no tienes que tomar decisiones sobre cosas que ni siquiera sabes cómo serán en el futuro. Sólo existe el presente. Y las decisiones de ahora son sencillas: ¿me hago una infusión o no? ¿subo o bajo la calefacción?

Y te das cuenta de que de nuevo la mente cuadriculada de los “deberías” programados está saboteando el corazón y la intuición.

Escúchala, pero no le des demasiada importancia. Son solo palabras. Sólo pensamientos.

Elige el camino que desees. Si no sabes cuál deseas, date cuenta de que a veces puedes seguir un poco más en esos dos caminos. Y la vida te dirá cuando y en qué momento has de elegir.

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4 Comentarios

  1. Marjorie el 17 noviembre, 2017 a las 22:27

    Fabuloso, tus palabras han llegado a mi en el momento preciso. Gracias por compartir sabiduría.

  2. Enriqueta el 19 noviembre, 2017 a las 16:48

    …estoy tremendamente emocionada!!! Así es. Así he vivido un montón de años… Nada funciona, todo mal…

    • Un Bosque Tranquilo el 21 noviembre, 2017 a las 12:49

      Querida Enriqueta, al final… aunque no lo creamos ni lo veamos, sale bien.
      Un fuerte abrazo y mucho mucho ánimo.

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