Juega a amar

Dicen que no somos más que personajes actuando en el juego de la vida. 

Dicen que la vida es una gran obra de teatro, en la que cada uno tiene su papel.

Dicen que somos Conciencia, que somos un Dios encarnado en un cuerpo. 

Dicen que Dios necesita de los hombres para SER.

Dicen que la vida es sueño, y los sueños… sueños son.

 

Y si la vida es sueño, y si la vida es puro teatro, puro juego… ¿puedo elegir mi personaje? ¿puedo elegir mi rol?

Sí, sí que puedo. Puedo elegir ser madre, ser hija, ser nieto o tío.

Puedo elegir ser profesional. Puedo elegir ser amigo. Y puedo elegir ser todo.

Cada día jugamos diferentes roles, diferentes papeles. Cuando me levanto interpreto el rol de mujer que se despierta, y medita, y desayuna, y se ducha. Más tarde, interpreto el rol de madre que recoge a su hija del colegio. Y más tarde, soy la amiga de la infancia de otra mujer con la que comparto una cerveza.

Decido cómo me visto, decido el atrezzo de esta representación.

Decido mi guión. Decido el teatro.

A veces el papel que interpreto es sencillo. Lo domino. Otras veces es complicado, nuevo para mi.

Hay actores con los que encajo mejor. Y otros con los que no me siento cómoda.

En este teatro, en esta vida… ¿qué pasaría si decidiéramos jugar a AMAR?

Juega a Amar me dijeron el otro día-.

¡Vaya! Y ¿por qué no? ¿Por qué no jugar a amar? ¿Por qué no jugar a ser amables con los demás? ¿Por qué no jugar a ser amables con nosotros mismos?

¿Te imaginas un mundo en que todos jugáramos a amar?

Un mundo sin guerra, sin pobreza… Pero también un mundo sin humillaciones. Un mundo sin engaños. Un mundo sin cotilleos. Un mundo sin malas contestaciones. Un mundo sin pitidos en las carreteras. Un mundo sin papeles en las calles. Un mundo sin videos comprometidos compartidos en las redes.

Y es que, hasta el más pequeño detalle, si lo piensas, cambia si actúo desde el amor. Si juego a AMAR.

“Bueno, es una utopía. Eso es imposible”, -te dirás-.

Bueno, me da igual lo que tú pienses”, -podría contestarte-. Simplemente yo decido que voy a Jugar a Amar. Tú juega a lo que tú decidas.

 

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