¿Y si no lo complicamos tanto?

Hablaba con un grupo de padres al que acompaño, y comentábamos las siete actitudes de Mindfulness:

  • Soltar el juicio
  • Paciencia
  • Mente de Principiante
  • Confianza
  • Desapego al resultado
  • Aceptación
  • Dejar ir, soltar

Entonces, me dijeron:

– No entiendo nada. Entiendo las palabras pero no comprendo lo que se quiere decir. ¿Por qué las frases son tan largas y no se simplifica el mensaje?

Comencé entonces por Soltar el juicio. Literalmente se definía como:

Se puede aprender a corregir un comportamiento, observando sus consecuencias con imparcialidad. Podemos darnos cuenta de hasta qué punto juzgamos todo lo que ocurre de forma mecánica, categorizando la realidad en función de lo que ya creemos saber. Tratar de observar cuando juzgamos a otros o a nosotros mismos.

Se lo expliqué, tratando de buscar un ejemplo gráfico. Tampoco se aclaraba.

Entonces recordé este cuento:

Mulla Nasrudín trabajaba en el jardín de su casa, cuando se encontró con un imprevisto problema: la hoja de su hoz se rompió.

Apurado por este contratiempo, se paró a reflexionar y decidió ir a casa de su vecino, que vivía a un kilómetro, a pedirle prestada la suya. Cuando iba de camino se puso a pensar, como hacemos todos, con poca conciencia del diálogo que se mantenía en su interior, y que era más o menos así:

– “La verdad es que no conozco mucho a ese vecino. Además, a lo mejor le molesto si no está de buen humor. Corro el riesgo de que me diga que no. Entonces me voy a sentir humillado y, como me conozco, sé que me voy a enfadar y tendré que regresar a casa triste y abatido. Sí, eso es lo más probable…”

Cuando terminó su discurso interior, se encontró delante de la puerta de la casa de su vecino que, en un tono alegre y distendido, como el que a veces la gente tiene los domingos, le dijo:

– Hola Nasrudín ¿Cómo te va? ¿Qué buenos vientos te traen por aquí?

A lo que Nasrudín contestó con un tono cortante y enfadado:

– ¡Que sepas que no necesito tu hoz!

 

… Y quedó mucho más claro.

 

Hablar de meditación y de mindfulness es complejo. Pero si además usamos frases largas, con muchas vueltas a lo que se dice, a veces se complica mucho más.

Hay miles de cuentos, la mayoría de Oriente, que son francamente didácticos.

¡Vamos a buscar cuentos!!!!

 

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